El último libro que ha publicado Edward W. Soja (Nueva York, 1941) lleva por título Seeking spatial justice (Buscando la justicia espacial). Suena raro, pero Soja, que abrió el congreso Cerdà Postmetrópolis, lo explica con un ejemplo. "En 1996, el sindicato de conductores de autobuses de Los Ángeles denunció a la autoridad de transporte por discriminación espacial. Decía que se habían invertido millones de dólares en las redes de metro y tren que daban servicio a una pequeña parte de la población, precisamente la rica y blanca que vivía en las zonas residenciales, mientras que al mismo tiempo habían subido las tarifas de los autobuses, el único servicio de que disponía el grueso de la población pobre de los suburbios que no podía tener coche, pero que era traficodependiente y necesitaba el autobús para vivir y trabajar. Demostraron los errores de planificación y al cabo de años ganaron. Se repartió la inversión, se mejoraron la flota de autobuses y las redes, hubo más vigilancia en las paradas y no subieron las tarifas. Necesitamos justicia espacial".