Los últimos apagones ocurridos en Tenerife (el último, ayer, por el ciclón Xynthia) han reavivado el debate sobre la situación del sistema eléctrico en Tenerife, que, por la vulnerabilidad que ha demostrado en los últimos años, tiene más sombras de las deseables. El gran apagón del pasado 1 de febrero (toda la Isla sin luz) llevó, como ocurre en estos casos, a una tormenta dialéctica en busca de culpables. Así, el presidente del Gobierno canario, Paulino Rivero, ha exigido a Unelco-Endesa que haga las inversiones necesarias o se vayan, aunque también ha tirado la piedra en el tejado de las Administraciones Locales por bloquear los trámites de proyectos para mejorar el sistema eléctrico insular.